Qué vinos elegimos para acompañar nuestros platos festivos

Por Anabella Alcuaz

Concibo al vino como un alimento para compartir con otros; es un emblema de belleza y sociabilidad, conceptos muy valiosos de evocar en estos tiempos. Las fiestas navideñas y de fin de año muchas veces nos traen sensaciones encontradas, de alegría para algunos y pesar para otros. Traigo estas ideas porque es, precisamente en el momento del brindis en el que afloran. Todo depende del lado de la vereda en el que cada uno elija o pueda caminar.

Ustedes se preguntarán que tiene que ver lo emocional con la elección de los vinos que beberemos. En mi opinión, raramente el vino del brindis cobra demasiado protagonismo en estas ocasiones. Con lo cual lo ideal es no complicarse mucho con la elección.

La armonía entre los vinos y la mesa festiva, como siempre, es cuestión de gustos y matices.

Es muy raro que un vino desentone demasiado con un plato, pero también es cierto que hay combinaciones más satisfactorias que otras.

Para muchos esto de armonizar los alimentos sólidos con los líquidos en una moda o esnobismo. Y admito que es una idea sofisticada: descubrir las mejores combinaciones implica detenernos en lo que nuestros sentidos nos devuelven, hacer un esfuerzo intelectual y poner en palabras esas sensaciones. Sin embrago, considero que es igual de cierto que el vino está engarzado en los ritos cotidianos de todas las clases sociales. Así que los invito a rechazar las generalizaciones (tintos con carne, blancos con pescado); a despreciar la pomposidad. Dejemos los prejuicios de lado. Hay un mundo de sensaciones para descubrir, que puede aportarnos una satisfacción extra a la hora de alimentarnos.

Por diferentes razones, de tiempo y practicidad casi siempre, muchas familias tratamos de resolver la mesa festiva con platos fríos, aunque el asado sea siempre una opción. Es muy difícil generalizar sobre las mejores armonías con los vinos. Veamos:

Tabla de quesos: La variedad de texturas y sabores de los distintos estilos de quesos, hace muy difícil pensar en un solo vino que combine con todos. Si ponemos quesos de pasta semi-blanda (Brie, Camembert), con quesos de pasta dura, que muchas veces son salados y picantes ( Cheddar, Gruyere), algún queso de cabra no muy evolucionado, y ni hablar si agregamos un queso azul (que pide maridajes mas cuidados todavía).Les propongo un rosado seco de Malbec, Merlot o Pinot Noir. Los vinos rosados se beben frios (entre 7º y 13ºC), tienen buena acidez para contrarrestar la grasitud de algunos quesos, tiene taninos suaves que aportan estructura sin llegar a contrastar demasiado con la cremosidad y lactosidad de los quesos.

Preparaciones con pollo frias, arrollados, ensaladas. Aquí las opciones son más variadas. Los vinos blancos no muy aromáticos (un Chardonnay jóven sin madera, algún Viognier); rosados de Malbec, Merlot o Pinot Noir; tintos jóvenes, frutados y livianos ( Pinot Noir, Merlot); Cidra bien helada, por qué no, sobre todo si el pollo se acompaña con salsas o chutneys con frutas, o la ensalada tiene manzana.

Cordero o lechón asado frio: Tintos con buen cuerpo. En general el Malbec y el Syrah tienen la suficiente carga de tanino que combina y barre las proteínas de las carnes, balanceando su estructura.

anabellaLos espumantes frescos y con muy buena acidez resultan ideales a la hora del brindis y la mesa dulce.

¿ Qué platos eligen Uds. en estas fiestas? ¿ Con qué bebidas eligen combinarlos?

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